Hi lovelies!

Me da ansiedad esto. Llevo días sentándome en el sofá, luz tenue, música de fondo, vaso con agua al lado… se me dan muy bien los preparativos, podría decir que amo los preparativos. Si hubiera un oficio que consistiera en dejarlo todo preparado antes de hacer lo que hay que hacer, en sí, sería la empleada del mes, sin parar.

Esto me sucede desde hace años, desde que empecé a estudiar ilustración y nos empezaron a hablar sobre tener un buen portfolio, la importancia de dedicarle el tiempo necesario a tener una representación de tu trabajo potente. Hay que mostrar lo mejor, no tener prisa en hacerlo rápido y sin criterio, el criterio!!! Buena impresión, buena presentación, buen contenido. El contenido!!!

A mi aquello me generó un desasosiego que he ido arrastrando todos estos años, un afán por tenerlo todo preparado, y venga horas a pensar, y venga horas a planificar, a organizar…

A lo que me llevó todo eso es a que pasaran años sin conseguir resultados, sin sentir que tenía todo listo y estaba preparada para mostrar lo que hago. Frustración e ilusión que se iban perdiendo por el camino.

He reflexionado mucho sobre esto muchas veces, escarbando y yendo un poco más profundo dentro de mi hasta que cada vez se hacía más y más obvio. Miedo.

El día que fui consciente de que todo aquello que me pasaba era que tenía miedo de no hacer las cosas bien, miedo de no conseguir lo que quiero, de que lo que hago no sea suficiente, de que no valgo para ello, la excusa de no saber hacerlo o es demasiado para mi,… es un sentimiento horrible.

Después de alcanzar este nivel de conciencia y enfadarme conmigo misma y pasar una temporada de drama curiosa, decidí que ya era suficiente. Hasta el moño estaba ya de ser la reina de los preparativos!

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Así que tomé por sistema el más hacer y preparar también! Y oye… que empezó a tener resultados!

La magia no viene sola, hay que leer el hechizo, preparar todos los ungüentos, materiales y símbolos, aprenderse los movimientos, pero no te puedes quedar en esa parte tan romátinca de hacer que parece que haces algo y ya está. Hay que usarlo  todo para poder tener finalmente lanzar el hechizo y que la magia se haga realidad.

No voy a decir que desde entonces no he caído en ello alguna que otra vez, pero ya no me castigo por ello, lo disfruto y sigo para a delante!

¿Tú también te sientes la reina de los preparativos?